El Quijote en la farola
Alberto Korda
Autor del famoso retrato del Che, y fotografo de la revolución cubana, es referente en la fotografñia social

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31 de diciembre de 2012
URBANISMO
Izquierda Unida exige la reconversión de la parcela después de que el ayuntamiento haya dado al fin por caducada la licencia de CyL y Bass para construir una residencia de ancianos en Benedictinas

Como se recordará, el Ayuntamiento vendió en 2007 dos parcelas en Benedictinas: una para hacer una Residencia de Ancianos y otra para hacer un Centro de Ocio. En esta última se llegó a hacer el esqueleto de hormigón, y la empresa abandonó la obra.

En el caso de la Residencia de Ancianos adquirida por una empresa del Grupo Arcebansa, sólo se han movido algunos papeles para insinuar que van a hacer algo, pero la realidad es otra. Ante las continuas denuncias del Grupo de IU, la empresa llegó a pedir la licencia para construir la Residencia a la que estaba obligada por contrato, pero finalmente la petición de licencia solicitada en el verano de 2011 no se le llegó a dar por faltar documentación. Por Decreto de Alcaldía de 24 de agosto de 2012 se declara caducado todo el expediente.

En septiembre de 2012 la empresa CyL y Bass, del Grupo Arcebansa, presenta un recurso de reposición contra la declaración de caducidad del expediente, que es resuelto por el Decreto nº 7509 de 7 de noviembre de 2012, por el que se rechaza dicho recurso y se confirma la caducidad del expediente de petición de licencia.

Está claro que todo ha sido un paripé de la empresa para hacer como que hace y que el Ayuntamiento no inicie ningún tipo de acción pero es evidente que:

Como se recordará, el Ayuntamiento estuvo falto de reflejos con las parcelas de Proinsa en la derecha de Cardenal Cisneros, vendidas en 2006. No hizo nada hasta fechas muy recientes habiendo sido las parcelas reclamadas por las cajas de ahorros que las tenían hipotecadas. Ahora se ve en los Tribunales el derecho de propiedad.

Todo ello nos lleva a la conclusión de que el Ayuntamiento debe ser muy estricto en los plazos sobre las parcelas que vende. En el caso de CyL y BASS han transcurrido 5 años desde la venta y nada se ha hecho. La configuración de la ciudad debe imponerla el Ayuntamiento y no las empresas.